El fascismo es enemigo de la clase obrera

Este pasado jueves 15 de septiembre Macaren Olona, exdirigente de la formación política Vox, estaba invitada a realizar una intervención en las instalaciones de la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada.

Diversos colectivos y organizaciones decidieron adherirse a la convocatoria que se realizó para mostrar el rechazo frente a los discursos de corte fascita que Olona y la formación política a la que pertenecía han estado difundiendo en todo este tiempo.

Mensajes como culpabilizar a los menores no acompañados a cargo del estado de las pensiones de miseria que tienen nuestros mayores.

Mensajes en los que cuando una familia no puede pagar el alquiler o su hipoteca y son desahuciados, callan respecto a las prácticas mafiosas que la banca y los fondos buitres han realizado todos estos años. Fondos y bancos a los que cubren, defienden y amparan porque ellos, entre otros, representan sus intereses.

Más aún, cuando a esas mismas familias no les queda otra opción que recurrir a la ocupación de una vivienda, su única respuesta y solución es plantear que no puedan acceder de ninguna de las maneras a los suministros básicos de luz y de agua, tratándolos peor que si de animales se tratara, planteando que no se puedan empadronar con todo lo que eso supone de privación de otros derechos y que se los expulse sin preocuparse de si tienen una alternativa habitacional.

Mensajes como en los que dicen defender a los pequeños productores agricolas y el mundo rural al tiempo que callan respecto a las políticas de las grandes superficies y distribuidores para fijar los precios con los que arruinan y se llevan por delante a miles de pequeños productores.

Mensajes en los que al tiempo que denuncian la subida de la inflación y lo que supone esto para miles de familias, callan, por ejemplo, respecto a la política de fijación de precios de la energía en un sistema que está hecho para beneficiar a los especuladores y capitalistas, sin decir ni media palabra sobre el hecho de que estas empresas fueran privatizadas. Nada dice esta señora ni el que fue su partido sobre la necesidad de nacionalizar las empresas eléctricas y recuperar el control estatal de los sectores productivos estratégicos.

Mensajes en los que al tiempo que hablan de paguitas, nada dicen de las millones de horas extras que todos los días los empresarios se apropian sin pagar, explotando a sus trabajadores, con contratos fraudulentos en los que lo único que protegen es el poder del empresario para explotar y extorsionar a los trabajadores.

Y podríamos seguir añadiendo más motivos como sus políticas homófobas y antifeministas, con su xenofobia y racismo. Es por ello que por estos y muchos otros motivos más, había razones más que sobradas para protestar y denunciar los mensajes de odio y antiobreros que ha estado difundiendo todo este tiempo.

Pero llegados a este punto, y tras los sucesos que se desarrollaron en la Facultad de Derecho, la Universidad de Granada (UGR) ha publicado un comunicado infame al que se le ha respondido con contundencia y claridad meridiana ante la interesada confusión que la Universidad quiere promover. A continuación reproducimos el comunicado de la UGR:

La Universidad de Granada condena rotundamente los hechos que tuvieron lugar en el día de ayer: tanto los de quienes boicotearon el ejercicio de la libertad de expresión, como los de quienes, con su comportamiento provocador hacia los manifestantes, obligaron a intervenir a la policía y dieron lugar a escenas violentas que nunca deberían tener lugar en una Universidad.

La Universidad de Granada ha luchado durante muchos años por el poder de la palabra y la libertad de expresión y así seguirá haciéndolo.

Frente a este desproposito, queremos reproducir una de las respuestas que se le ha trasladado. En este caso viene de Rubén Quirante, militante de la organización política Izar y sindicalista de Ustea, porque sintetiza muy bien lo que son los elementos centrales de los sucesos ocurridos este jueves, del actuar de la Universidad de Granada con su rectora Pilar Aranda a la cabeza, y del panorama actual:

La UGR, con su rectora a la cabeza, está perdiendo totalmente el norte. No les queda ya ni las más mínima brújula de decencia para poder analizar lo que ayer sucedió en Granada.

Lo de ayer no fue una boicot a la libertad de expresión, señora Pilar Aranda. Lo de ayer fue una concentración autorizada, convocada por la Unión sindical Estudiantil (USE) y apoyada por numerosos colectivos, para manifestarse en contra de lo que representa Macarena Olona (dirigente principal de extrema derecha en Andalucía hasta hace dos días). Parece que a la rectora de la UGR se le olvida ese pequeño detalle así como que ella es la máxima responsable de la presencia de Macarena Olona ayer.

En cambio el boicot a la libertad de expresión es lo que usted hace a diario impidiendo que los y las estudiantes y las organizaciones políticas, sociales y sindicales de izquierdas de Granada puedan hacer uso de las instalaciones de la UGR para celebrar asambleas o conferencias. Un auténtico despropósito que rompe, eso sí, con una larga tradición universitaria.

Si para usted es normal ceder espacios públicos a dirigentes políticos cuyo discurso asume el machismo, el racismo, la homofobia y la propia dictadura franquista, es su problema. Por nuestra parte asumimos algo muy distinto: esas ideas no son legítimas y hay que denunciarlas y combatirlas. Para eso hubo ayer una concentración y eso forma parte también de la tradición universitaria que usted se cree con el derecho de apropiarse.

En cuanto a equiparar a los manifestantes antifascistas con los manifestantes de extrema derecha es simplemente repugnante. Parece olvidar que los y las militantes antifascitas fueron los que acabaron con 40 años de dictadura franquista, de represión y asesinatos. No nos vuelva a equiparar nunca con una ideología cuya esencia es la opresión y la explotación salvaje mediante la destrucción violenta de las organizaciones tradicionales del movimiento obrero. No vuelva a correr un tupido velo sobre nuestra historia más reciente ni contribuya en nublarla aún más.

Se hace más necesario que nunca, organizar una respuesta unitaria denunciando la huida hacia delante inadmisible de la UGR para exigir la apertura inmediata y gratuita de sus instalaciones para los y las estudiantes que deseen organizarse así como para frenar la normalización de la extrema derecha.

Llegados a este punto, el mensaje con el que queremos terminar es con el que hemos encabezado el artículo: el fascismo, más allá de los cantos de sirena de toda esta gente, es enemigo de la clase obrera. Son los señoritos de siempre que se esconden tras la bandera y el patriotismo. Patriotismo que utilizan como último refugio de los cobardes que son.

Homenaje a Victor Jara

El 16 de septiembre de 1973, Víctor Jara, cantante y músico folcrlórico comunista, fue asesinado tras el golpe de estado del general Pinichet, apoyado por Estados Unidos.

A modo de homenaje hemos querido rescatar un programa de Radioactividad, la radio comunitaria del Local de la Ribera en el que se trata la figura y trayectoria del cantautor chileno, se podrán escuchar sus canciones y repasar la historia de Chile en los años 50 y 60 en un contexto de revuelta social y política.

Aquí os dejamos el enlace al programa que merece la pena. Música a 26Revoluciones

https://www.ivoox.com/musica-a-26-revoluciones-victor-jara-audios-mp3_rf_4744362_1.html

Jara fue hecho prisionero junto con otros miles de personas en el Estadio de Chile donde fue torturado y finalmente asesinado.

Cuentan que tras romperle las manos y los dedos, sus torturadores lo retaron a que tocara la guitarra. Y él desafiante cantó la canción de protesta “Venceremos” que dice en una parte:

¡Venceremos, vencereemos!
¡Mil cadenas habrá que romper!
¡Venceremos, venceremos!,
¡Al fascismo sabremos vencer!.

Trabajadoras del hogar: una explotación insoportable

En España hay registradas en la Seguridad Social 373 000 personas dentro del sector del trabajo del hogar (aunque diferentes estadísticas hablan de alrededor de medio millón). La mayoría son trabajadoras (alrededor del 95%) con una edad alta (130 000 de las 373 000 superan los 55 años y sólo 17 000 son menores de 30 años). A esto se añade que alrededor de un 44% de estas trabajadoras son de origen extranjero. Si llevamos estas cifras a Granada, hablamos de más de 5000 empleadas del hogar (5094 a 31 de agosto con 4808 trabajadoras frente a 186 trabajadores) las que están afiliadas a la seguridad social (por lo que el volumen de trabajadoras será mucho mayor sin duda). Muchas de ellas, son nuestras vecinas que viven en nuestros mismos barrios y cogen el bus para ir a sus trabajos en el mismo momento que lo hacemos nosotros. Muchas viven el el barrio del Zaidín y todos los días se levantan muy temprano para ir a trabajar. Es fácil reconocerlas mientras uno espera el bus para ir al trabajo o camina por la calle.

Nosotros tenemos más en común con ellas que con cualquiera de los que se sienta en un consejo de administración de una gran empresa o en un palco de un gran equipo de fútbol, de esos que llevan las manos llenas de pulseras de España: pertenecemos a la misma clase, somos clase trabajadoras. Son de las nuestras.

Con todos estos datos se configura un sector en el que la precariedad, la falta de derechos y la excepcionalidad en relación a otros colectivos de trabajadores han sido la norma: relaciones laborales a tiempo parcial e intermitentes, con posibilidad de finalización de manera repentina al fallecer la persona que las empleaba, o por despidos bajo la forma del desestimiento (permitía el despido sin justificación alguna teniendo que cumplirse sólo tres condiciones: comunicar con preaviso, poner de forma simultánea la indemnización en manos de la trabajadora y efectuar el cómputo legal correspondiente).

Por estas razones, gracias entre otros motivos, a la lucha de este colectivo que viene reivindicando desde hace tiempo (en Granada sin ir más lejos la Asociación de Trabajadoras del Hogar, Nosotras, es un ejemplo perfecto) se han empezado a generar algunos cambios, cambios que se han sustanciado algunos de ellos en las medidas aprobadas por el Consejo de Ministros este martes día 6 de septiembre a través de un real decreto.

Cambios que persiguen homologarnos con lo que la normativa antidiscriminatoria de la Unión Europera y el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) nos exigen. Hay que recordar que en junio el Congreso ratificó el convenio 189 de la OIT que entre otras medidas señala la necesidad de que las trabajadoras de este colectivo tengan condiciones similares a las del resto de colectivos de trabajadores así como una remuneración mínima del salario mínimo interprofesional (SMI).

Por otro lado El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), a principios de año, le dio un tirón de orejas a España. Este tribunal declaró que era contrario al derecho comunitario que la legislación laboral española excluyera a las empleadas de hogar de la cobertura que ofrece el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), ante empresas insolventes que no asumen el pago de las deudas de sus trabajadores

Y luego simplemente explicar que de ahí se han sucedido una serie de cambios: a nivel de prestaciones, de despidos y de cobertura por parte de FOGASA

A partir de estos hechos se han sucedido un serie de cambios a nivel de prestaciones, de despidos y de cobertura por parte del FOGASA que redundarán positivamente en la situación de este colectivo equiparándolo al del resto de colectivos de trabajadores: por primera vez en la historia de nuestro país, tendrán la posibilidad de acceder a los subsidios de desempleo, equiparando a las trabajadoras de este sector con los de otros sectores. Tampoco será ya posible el despido sin causa, eliminando la figura que antes hemos mencionado del desestimiento que colocaba a este colectivo de trabajadoras en una indefensión casi absoltua. También se intenta avanzar en la protección de la seguridad y la salud. Por otro lado, en todos aquellos casos en los que el contrato no esté realizado por escrito, se va a presumir el carácter indefinido de la relación laboral al tiempo que también se plantean coberturas en el marco de las garantías salariales en los casos de insolvencia o concurso de los empleadores a través del Fondo de Garantía Salarial (FOGASA)

Para ello a partir del 1 de octubre se tendrá que cotizar por desempleo y al Fogasa. El gobierno ha dispuesto todo un sistema de bonificaciones a las cotizaciones para los empleadores con bonificaciones que giran alrededor del 80% en las aportaciones empresariales en uno de los hechos que puede resultar más polémico: si todos estos cambios han tardado tanto tiempo, y han pasado por gobiernos de colores tan diferentes, ha sido entre otras cosas porque el sector de trabajadoras afectados en muchos casos no da votos al no tener la posibilidad de votar por ser de origen extranjero y no se quería enemistar con el sector de los empleadores que sí votan y que no estaban dispuestos a tener que adquirir mayores responsabilidades con las trabajadoras que tenían haciendo las tareas. Todo este sistema de bonificaciones responde, entre otras cosas, a esa necesidad de no molestar a los empleadores que han estado muy cómodos en la economía sumergida durante todos estos años.

Por fuerza hay que reconocer esto porque además responde a una cierta infravaloración del trabajo que vienen realizando desde este colectivo, trabajo que tiene una relevancia enorme como puede verse en el día a día y como se puso de manifiesto en el periodo de la pandemia.

En las luchas obreras, con los pies en el barrio

Este jueves día 8 de septiembre se han desarrollado diferentes movilizaciones en distintos puntos de la ciudad de Granada con un denominador común: el carácter reivindicativo frente a problemas que afectan de manera cotidiana a las clases trabajadoras y los barrios donde estas viven.

Así desde las 18,30 en el barrio obrero del Zaidín se desarrolló un pasacalles con diferentes colectivos y asociaciones del barrio y vecinos y vecinas que quisieron participar. Este pasacalles reivindicativo tuvo lugar en el marco de las fiestas del barrio. En esta ocasión el hilo conductor era la reivindicación de los servicios públicos de calidad y la lucha contra los recortes y las privatizaciones.

Porque es en los barrios obreros donde más se dejan sentir los recortes de los servicios públicos: la sanidad, la educación, la falta de conexiones del transporte público, los cortes de luz asociados a la falta de inversiones de las empresas suministradoras como Endesa etc. Ese es el día a día para miles de trabajadores y trabajadoras en los barrios donde viven y de los que tienen que salir para ir a trabajar, para seguir haciendo que la rueda del capitalismo siga girando: sin nosotros, sin la clase trabajadora nada de esto funciona, todo para. Y es que el mundo es nuestro.

En ese sentido, centenares de vecinos quisieron recorrer las calles de nuestro barrio, saliendo de la emblemática plaza Federico Mayo y terminando en el Centro Cívico. Tambiénd decenas de personas, apostadas a ambos lados de la calle, observaron con expectación, los más pequeños incluso con ilusión, la colorida y bulliciosa “serpiente” multicolor que desfilaba por nuestras calles, en un ambiente festivo pero al mismo tiempo reivindicativo.

La movilización llegó al Centro Cívico sobre las 19,30 y se puso punto y final con una actuación de uno de nuestros jóvenes vecinos cuyo vídeo os dejamos a continuación.

Más tarde, a las 20:00h, en la plaza del Carmen, se desarrolló otra concentración con vecinos de la zona norte de Granada. En esta concentración se reivindicó el fin de los cortes de luz en estos barrios al tiempo que se corearon consignas como “agua, luz y gas, derecho universal” o “No más cortes en la Zona Norte” o “Endesa culpable, gobierno responsable”.

La movilización se desarrolló el mismo día en el que se hacía oir también la voz de los vecinos en Bruselas. Manuel Martin, el defensor del pueblo de Granada, dio voz allí a los vecinos. Y es que dos décadas de cortes de luz han hecho que tenga que irse hasta la capital comunitaria, ante la inacción/incapacidad de gobiernos de diferente signo, para pedir amparo antes los incumplimientos de la empresa suministradora con la excusa de los enganches ilegales.

La cuestión del acceso a los suministros básicos es una cuestión fundamental en la que hay que forzar a las administraciones a que lo garanticen: no son simples bienes de mercado más, no se trata de que tenga derecho quien pueda pagarlo y que sea un drama el que pagándolo, no lo puedas disfrutar. Se trata de que hay que garantizar, sometiendo a las empresas suministradoras al control estatal, que ninguna familia se vea privada de poder acceder a la luz, al agua y al gas, por no poder pagarlos. Esa es la cuestión. Y si eso sólo se puede garantizar interviniendo en estas empresas y llegado el caso nacionalizándolas y recuperando el control de las mismas, ya estamos tardando en dar ese paso.

¿Cuál es el denominador común de estas movilizaciones?

Bajo todas estas movilizaciones es importante que podamos encontrar algún denominador común.

En primer lugar, en ambas movilizaciones ha participado un grupo numeroso de participantes en Stop Desahucios Granada 15M, vecinos y vecinas en riesgo de desahucio o con problemas de vivienda, por una idea que nos parece central y esencial: son movilizaciones que tienen carácter barrial y es en los barrios donde está nuestra fuerza, de ahí viene nuestra gente y es de ahí de donde no podemos alejarnos.

Y en segundo lugar, es en los barrios obreros y populares donde se producen los desahucios, donde vive la gente a la que despiden, la que tiene los problemas para pagar la luz y el agua, los problemas para llenar la nevera y los cortes de luz además de otras muchas situaciones. No son problemas que afectan a la población en abstracto. Afectan principal y fundamentalmente a la clase trabajadora y eso se vive y se percibe en los barrios obreros.

De ahí venimos y ahí está nuestra fuerza y nuestros aliados. Porque tenemos que seguir con los pies en el barrio. Con los barrios olvidados y con los barrios hartos.

Porque la lucha es el único camino

Porque no hay otra manera: o con la patronal o con la clase obrera.

Unificar las luchas, solidaridad obrera

Sobre la «libertad» para prostituirse

Cuando escribimos y reflexionamos acerca de la prostitución, con frecuencia el debate gira en torno al consentimiento, a si las mujeres prostituidas deciden o no libremente hacerlo, y a qué papel debemos adoptar socialmente frente a esa «decisión individual, libre y voluntaria». En este artículo pretendo argumentar, aunque sea de forma muy ágil, sobre los límites que desde la filosofía moral y política construimos frente al sexo. Es crucial entender que la necesidad de articular estos límites, desde una ética o moral laicas y desde el Derecho, se entiende por la consideración de que el sexo no es una actividad humana como otra cualquiera. Esta idea se ve reflejada, por ejemplo, en nuestro Código Penal, que tipifica como delito la pederastia. La tipificación de este delito es consecuencia de que socialmente hayamos asumido esa idea y de que, por tanto, consideremos que antes de una determinada edad, los seres humanos no pueden consentir en el mantenimiento de relaciones sexuales.

De otro lado, es importante asumir que los límites que construimos frente al sexo, en una sociedad capitalista como la nuestra, los articulamos también frente a la industria del sexo, frente al capital, frente al mercado. Es difícil sostener, como una parte de la izquierda pretende, que ante una industria capitalista como lo es la del sexo, el límite último sea el libre consentimiento de las mujeres. Pensemos entonces en qué salarios de miseria se aceptarían por libre consentimiento si derogásemos la existencia de un Salario Mínimo Interprofesional. Pensemos entonces en cómo desnudamos a la clase obrera ante el mercado cuando defendemos que frente a la industria del sexo, que no deja de ser parte del gran capital, el único límite debe ser el libre consentimiento.

Respecto al gran argumento de la «libertad de elección», debemos tomar en cuenta que no siempre el consentimiento legitima una práctica, ni mucho menos la convierte en trabajo. Tampoco el consentimiento de las partes implicadas es una razón suficiente para legitimar instituciones en una sociedad democrática. Casi puede interpretarse al contrario: la democracia pone límites a los contratos «voluntarios» que en sociedades caracterizadas por la desigualdad firmarían, sin duda, los más desfavorecidos. Situando el eje central del debate en el consentimiento, se dejan fuera, con un papel residual o inexistente, a los agentes prostituidores, es decir, a los puteros y a los proxenetas también al Estado –, como si la prostitución existiera porque hay mujeres dispuestas a prostituirse y no como práctica por la que los varones se garantizan el acceso grupal y reglado al cuerpo de las mujeres.

El acceso es en grupo porque todos los varones pueden acceder al cuerpo alquilado, que es un bien público. Hay que tener dinero, pero eso no invalida el carácter accesible. Asimismo, el acceso es reglado porque no tiene nada de natural y espontáneo, responde a una serie de normas conocidas y respetadas: las prostituidas están en determinados sitios, hay que preguntar cuánto es y qué se ofrece a cambio. Desde el abolicionismo sabemos que la prostitución no afecta solamente a las mujeres en prostitución, sino que afecta a todas las mujeres de la sociedad. Así lo formulaba la gran comunista Alexandra Kollontai. Y es que la prostitución afecta al imaginario de lo que es una mujer y lo que se puede esperar de ella, también de lo que se puede hacer con ella. Refuerza la concepción de las mujeres como cuerpos y trozos de cuerpos de los que es normal disponer y que ni siquiera suscitan el interés de preguntarse cómo ni por qué están ahí. De hecho, la mayor parte de las mujeres prostituidas no hablan la lengua del “cliente”. El mensaje de la industria del sexo insiste en que trabajar en ella es liberador y empoderador, pero no es lógico pensar que estar desnuda frente a hombres vestidos e investidos del derecho a acceder a tu cuerpo sea una fuente de poder y autoestima. El hecho de que los varones busquen y encuentren placer sexual en personas que no les desean es una importante materia de reflexión.

Por tanto, frente a las visiones amables de la prostitución, os dejo uno de tantos comentarios de “clientes”, copiado literalmente de un chat de puteros, para que se valore lo que ofrece el mercado prostitucional:

todo bastante limpio. No muy habladora, en realidad, daba la impresión de que no quería estar allí. Hicimos el misionero y se limitó a quedarse tumbada mirando el techo con una cara que daba bastante bajón. Al final, llené el chubasquero y me marché

Proletarios del mundo, uníos

Proletarios del mundo, uníos

Las actuales circunstancias con una inflación galopante, una especulación impúdica y unos salarios reales que decrecen están provocando un incremento de los conflictos laborales. Un 20% más respecto a la primera mitad del año pasado.

En datos del Ministerio de Trabajo tenemos que el número de trabajadores que participaron en huelgas en esta primera mitad de 2022 han sido 150.398 lo que supuso, a nivel de jornadas laborales no trabajadas unas 321.621 (cifra mucho mayor que la de 2021 pero también que la de 2019 y 2018, años previos a la pandemia).

La conflictividad laboral ha crecido de manera brutal en sectores como el de la administración pública (194% más que el año anterior), las actividades administrativas y servicios auxiliares (492% más), la industria manufacturera (un 102% más) donde se dejaron de trabajar más de 100.000 jornadas laborales, estando a la cabeza del resto de sectores. También en la construcción (171% más), en los sectores de la Información y la Comunicación (234% más) e incluso en las actividades profesionales científicas y técnicas (con un 81% más). Los lugares donde el volumen de huelgas ha aumentado más son Cantabria (donde casi se ha triplicado el número de participantes en huelgas) y Cataluña donde más de 50000 trabajadores se han movilizado en jornadas de huelga.

Por volumen de trabajadores afectados, por la diversidad de sectores implicados, podemos observar que la situación de empeoramiento de las condiciones de vida de la clase trabajadora es generalizada. Y es que frente a un panorama con una inflación cercana al 11% y unos salarios, que en su revalorización nominal, a través de la negociación colectiva, no se acercan ni de lejos a esa cifra, cada vez son más el conjunto de trabajadores que salen a la calle a exigir y a reivindicar lo que es de justicia participando en en jornadas de huelga.

Esta situación, a tenor de lo que estamos viendo en el Reino Unido y lo que puede suceder en otros países del continente, no es exclusiva de España: afecta al conjunto de países europeos en un momento de reconfiguración de las relaciones económicas en el marco de la guerra en Ucrania y las cuestiones de geopolítica donde, como siempre, los sacrificados, en todos los países, seremos la clase trabajadora si no nos oponemos.

Millones de trabajadores de todos los países se encuentran cada vez con más dificultades para llegar a final de mes mientras los beneficios empresariales de los grandes capitalistas no dejan de crecer. Son los grandes capitales de la energía, la banca, la industria, la guerra, alimentación, etcétera y sus portavoces en los gobiernos y en la televisión quienes piden “contención salarial para detener la espiral inflacionista” y al tiempo obtienen beneficios nunca antes vistos. En “el mercado” a través de la inflación y de la especulación se comen sin pudor ni oposición una parte importante de unos salarios ya de por si reducidos y menguantes.

Aquí en España pero no sólo aquí, como en el caso del Reino Unido, la patronal ha decidido bloquear numerosas negociaciones de convenios colectivos y un Pacto de Rentas (del que poco se puede esperar francamente) ante su negativa a renunciar a parte de sus beneficios para aumentar los salarios.

Por eso, frente a este panorama, con el trasfondo de la guerra en Ucrania, con la escalada de tensión de Estados Unidos y sus aliados contra el resto del mundo empezando por China, con el rearme de Japón, con los anuncios de aumento en gasto militar de los países de la OTAN, incluida España, que anticipan confrontaciones futuras y beneficios para la industria de la guerra, con la subida de los precios de los combustibles y la energía, el encarecimiento de las hipotecas y los alquileres, la cesta de la compra, etcétera, es fundamental empezar a pensar ya en articular movilizaciones, al menos, en el marco de la Unión Europea. Exigir que se rompa con la subordinación al imperialismo norteamericano bajo el paraguas de la OTAN y que se ponga en primer plano el garantizar las condiciones de vida de la clase obrera, recuperando el control de aquellos sectores económicos que sea necesario, sometiendo a los capitalistas para que dejen de condicionar nuestras vidas por sus beneficios y seamos por fin nosotros, la clase trabajadora, la que empecemos a recuperar ese control sobre nuestras vidas.

Porque tenemos un mundo entero por ganar. Porque el mundo es nuestro, hay que empezar a sentar las bases para recuperar la consigna de “Proletarios del mundo uníos”. Nos va la vida en ello. Y si no, al tiempo.

Movilizaciones de barrios obreros contra el deterioro de las condiciones de vida

En defensa de los servicios públicos, contra los cortes de luz y el aumento de la carestía de la vida

Movilizaciones en Granada

En Granada el próximo jueves 8 de septiembre tendrán lugar diferentes movilizaciones de diferentes barrios obreros: en el barrio del Zaidín, con salida a las 18,30h, desde la plaza Federico Mayo, se realizará el tradicional pasacalles que se viene realizando cada año coincidiendo con las fiestas de nuestro barrio.

La temática escogida este año por los vecinos y colectivos participantes tiene que ver con la reivindicación de unos servicios públicos de calidad como una necesidad básica para las clases trabajadoras: es esta la única forma de tener garantizada el acceso a la salud, a la educación etc. Pero no queda la cosa ahí: la pandemia nos ha mostrado la importancia de otros sectores como por ejemplo el colectivo de trabajadoras de la limpieza que ha batalladao en condiciones durísimas en sus puestos de trabajo para garantizar unas condiciones seguras.

El grupo de apoyo vecinal que surgió en el Zaidín, durante el confinamiento, mostró entre otras cosas la necesidad de unos servicios sociales que fueran ágiles y dinámicos para lo que necesitaban de una correcta financiación y dotación de personal.

Y en el momento más reciente, mientras medio país ardía, hemos visto la enorme relevancia de los servicios de extinción de incendios y de colectivos como el de los bomberos del Infoca que llevan largo tiempo batallando por unas condiciones laborales dignas que les permitan trabajar y atender sus tareas y obligaciones de la mejor manera posible.

Un poco más tarde, de manera que pueden hacerse compatibles, vecinos de los barrios de la zona norte de la ciudad de Granada se va a concentrar en la plaza del Carmen a las 20:00 horas. El objetivo es exigir que no haya más familias sin luz por no poder pagar los suministros al tiempo que se va a exigir también el fin de los cortes de luz que se producen de manera habitual en estas barriadas ante la inacción de las empresas suministradoras como Endesa que llevan eludiendo su responsabilidad a la hora de realizar inversiones durante años.

En ambas movilizaciones participantes de Stop Desahucios Granada 15M y del Colectivo de la Ribera van a estar dando apoyo y mostrando solidaridad para seguir con los pies en el barrio.

Movilizaciones en Sevilla

En Sevilla también hay previstas movilizaciones para el próximo sábado 10 de septiembre. Tras un verano que se ha mostrado como muy movido con acciones desarrolladas en diferentes barrios, con encierros de vecinos en centros cívicos y protestas ante Endesa, ahora se pasa a una nueva fase.

Entre las reivindicaciones está la denuncia de los cortes de luz por falta de inversiones, la denuncia de la subida en las facturas, contra la carestía de la vida y contra las privatizaciones de los servicios públicos.

La hora prevista de salida será a las 11:30 con diferentes columnas que saldrán desde los barrios obreros para iniciar en San Bernardo y finalizar en San Telmo.

Proletarios del mundo, uníos.

Y frente a este panorama, queremos volver a insistir en una idea: frente a un deterioro generalizado de las condiciones de vida de las clases trabajadoras, deterioro que se observa ante las dificultades para pagar el alquiler o la hipoteca, para llenar la nevera, para pagar la luz y el agua, esto es, para hacer frente a lo mínimo necesario para la existencia, no nos queda otra que pasar a la movilización y aumentar los niveles de organización de la clase trabajadora: frente a un ataque general, la respuesta tiene que ser general. Frente a un ataque que se produce para que puedan seguir operando las relaciones capitalistas, no nos queda otra que impugnar esas relaciones capitalistas y por lo tanto denunciar al capitalismo mismo.

Y para ello hay que recuperar de nuevo el lema que fue guía del movimiento obrero durante décadas: proletarios del mundo, uníos.

Nos va la vida en ello y tenemos un mundo por ganar si somos capaces de lograrlo.

Acciones contra los cortes de luz en Sevilla y en Granada

Continúan las movilizaciones de barrios obreros para exigir soluciones

Este jueves vecinos de los barrios obreros de Sevilla, movilizados contra los cortes de luz que vienen sufriendo desde hace tiempo, desarrollaron una nueva acción reivindicativa en la sede comercial de Endesa en la calle Luis Montoto.

El resultado ha sido la presentación de centenares de hojas de reclamaciones, reclamaciones presentadas por los participantes a la movilización o en representación de algunos de los afectados, mayores que no se pueden mover de casa.

Es un paso más dentro del calendario de movilizaciones para reclamar mejoras en las infraestructuras que garanticen la prestación del servicio y solucionen el problema de los continuos cortes de luz. Ha sido la respuesta de los vecinos ante la actitud de la empresa que no solventa las reclamaciones a través del teléfono: a algunas personas que están enfermas y que han llamado para quejarse de que no pueden estar en casa sin luz, le han dicho que se vaya a un hospital o bien o otras al llamar para preguntar por la reclamación le han indicado que no tienen ninguna incidencia registrada.

Ante esta movilización colectiva y sostenida en el tiempo, Endesa ha tenido que responder iniciando obras en diversos barrios para paliar la situación. En palabras de Eva Collado, portavoz de los vecinos, “ se están haciendo cosas y con bastante prisa, lo que era impensable en agosto” y todo ello gracias a la presión de los vecinos aunque también denuncian que se está haciendo de una manera bastante chapucera.

En el horizonte aparece la movilización que se tiene prevista para el próximo 10 de septiembre para lo que están hablando con barrios de diferentes provincias, incluida Granada, afectados también por los cortes y los precios de la luz.

En Granada se preparan nuevos pasos para seguir con las reivindicaciones

En Granada se viven problemas similares a los que vienen denunciando en Sevilla:

Temperaturas extremas sin luz, niños pequeños sin entender por qué pasaba esto, enfermos viendo peligrar su vida, personas que han fallecido en mitad de una ola de calor sin poder enchufar un simple ventilador, miles de kilos de comida estropeada, miles de trabajadores sin poder descansar para ir a sus puestos, etc.

Por ello hay previstos nuevos encuentros para retomar las acciones. De esta manera el próximo viernes día 2 de septiembre en la Parroquia de la Paz, de 19h a 21h hay convocada una reunión sobre los cortes de luz en Granada. El objetivo entre otros será preparar acciones para apoyar la comparecencia que el Defensor de la Ciudadanía de Granada, Manuel Martín, tendrá el próximo 8 de septiembre en la Comisión de Peticiones del Parlamenteo Europeo.

El objeto de esta comparecencia es exponer la situación que sufren los vecinos del distrio Norte de Granada, situación que se viene prolongando desde hace casi 15 años. Vecinos que en su inmensa mayoría se encuentran al corriente de pago frente a la idea que se quiere difundir para estigmatizar a toda una población vinculando los cortes de luz a los cultivos ilegales de marihuana.

Animamos a seguir la senda de organización colectiva y de movilizaciones por parte de todos los barrios obreros para hacer valer sus intereses. Porque si no nos organizamos, porque si no hay lucha, nadie nos escucha.

Unificar luchas. Solidarida obrera

La clase obrera del Reino Unido nos marca el camino

Una ola de huelgas recorre el Reino Unido contra el empobrecimiento de la clase obrera

Varias jornadas de huelga, y ya van cinco en este verano, en los ferrocarriles británicos han movilizado a más de 40000 trabajadores ferroviarios. Los motivos: denunciar los recortes de personal y las modificaciones de las condiciones laborales (que afectarán entre otras cosas a las futuras pensiones) así como exigir mejoras salariales. La movilización se traducirá en que menos del 20% de los servicios que de manera normal funcionan estarán disponibles. Desde el jueves pasado hasta el domingo habrá efectos en las estaciones de Inglaterra, Gales y Escocia.

La huelga está convocada por el Sindicato del Transporte Ferroviario y Marítimo (RMT por sus siglas en inglés) que engloba a trabajadores de 14 compañías ferroviarias, además de por el sindicato TSSA, con empleados en siete compañías del sector y del Unite, sindicato con representación en sectores diferentes como el transporte y la construcción.

Es la respuesta que por parte de los trabajadores se ha dado ante la situación de bloqueo de las negociaciones respecto a los elementos mencionados anteriormente. A esto se suma además el hecho de que el gobierno británico está presionando a las compañías de transporte para que se mantenga la contención salarial para el futuro: mientras la inflación es ya superior al 10%, los ofrecimientos de aumentos salariales rondan apenas el 2% con lo que eso supone de empobrecimiento para millones de trabajadores. De nuevo se plantea que la salida de la crisis actual se haga a costa de la clase obrera.

Y es que de una forma similar a como sucede en España, el IPC del Reino Unido se sitúo en julio en el 10,1% (subiendo 7 décimas respecto al mes anterior) en una cifra que no se alcanzaba desde hacía 40 años. Detrás de esta subida, igual que sucede en España, se encuentra la subida de los precios de la electricidad y el gas además de los alimentos.

Las expectativas para el Reino Unido no son buenas. La inflación, según el Banco de Inglaterra puede llegar al 13% antes de que termine el año pudiendo entrar en recesión en el último trimestre sin que se pueda esperar, de momento, nada positivo para 2023. E igual que en nuestro país las medidas planteadas pasan por la contención salarial (nada se habla de la contención en los beneficios empresariales) y la subida de los tipos de interés.

El puerto más importante del Reino Unido también parado por la huelga

Esta convocatoria se suma a otras como la huelga en el metro de Londres desarrollada el viernes 19 de agosto, con diferentes líneas del metro afectadas o la huelga de los empleados del puerto de Felixstowe que empezó el domingo 21 de agosto y se prolongará durante 8 días en una movilización como no se había visto otra igual desde 1989,

Este puerto es el que maneja un mayor volumen de mercancías en todo el país con casi el 50% del tráfico de contenedores y afecta a unos 2000 proletarios: estibadores operarios de grúas y otras maquinas están implicados.

La huelga es el resultado del rechazo por parte de los trabajadores de la oferta de incremento salarial de un 7% (muy por debajo de los niveles de inflación que hemos mencionado anteriormente). Este ofrecimiento se hace en unas instalaciones que en 2020 obtuvieron unos beneficios que rondaron los 72 millones de euros, que se beneficia de la proximidad con los puertos del continente de Le Havre en Francia, Amberes en Bélgica y Róterdam en los Países Bajos y que concentra aproximadamente el 60% del tráfico comercial entre el Reino Unido y Asia.

Enseñanzas para la clase obrera en España

De todo lo planteado hasta ahora, aterrizando en nuestro país, podemos sacar varias conclusiones:

En primer lugar que la situación por la que pasa la clase obrera en España no es exclusiva de nuestro país, no es cuestión de tener este o aquel gobierno (y por lo tanto su solución no es simplemente cambiar este gobierno por otro como se nos quiere vender). Es una crisis sistémica, una crisis, otra más, del capitalismo. Como tal, cualquier salida de la misma que se planteé de forma favorable a los intereses de la clase obrera, tendrá que confrontar con el capitalismo y con los capitalistas. No hay otra opción. No hay otra posibilidad. Es la lucha de clases.

La otra conclusión que podemos sacar es que para conseguir, precisamente, una salida favorable a la clase obrera está tiene que disponerse a la lucha, a la movilización, a la huelga. Tendrá que hacerlo empujando, si es necesario, a sus organizaciones sindicales si es que estas se resisten a dar el paso. La situación que la clase obrera está experimentando en nuestro país requiere de estas medidas de lucha.

Los niveles de inflación que estamos sufriendo con el encarecimiento de los precios de los productos básicos con los alimentos, la electricidad y el gas entre otros, suponen un empobrecimiento brutal de la clase obrera. Las dificultades para poder acceder a una vivienda, con los precios de los alquileres y de las hipotecas sin dejar de subir, hacen además que la amenaza del desahucio sea cada vez mayor para amplios sectores (cada vez mayores) de la clase obrera.

Las medidas que se requieren para salir de esta situación exigen determinación y voluntad de enfrentarse a los capitalistas y las grandes empresas, más allá de los anuncios más o menos efectistas del gobierno: recuperar el control sobre sectores estratégicos de la economía como las empresas energéticas y la banca tienen que ponerse a la orden del día. La clase obrera necesitamos empezar a situar el debate en esos términos y no en los que nos marcan precisamente para distraernos.

Siguen las movilizaciones contra los cortes de luz

Siguen las movilizaciones en los barrios obreros de Sevilla contra los cortes de luz

Tras sumarse el barrio de la Candelaria son ya cuatro los centros cívicos ocupados por vecinos que no se resignan a aceptar que la energía no se considere un servicio básico sino que al contrario sea una fuente de negocio para el lucro privado de unos pocos como el caso de la compañía Endesa.

Compañía que, mientras acumula beneficios millonarios, es incapaz de garantizar este suministro a miles de familias obreras. Todo esto en un conflicto que se viene alargando ya durante semanas y en el que por ahora no muestra ningún tipo de voluntad real de solucionarlo.

Cosa distinta sería, sin duda, si esta situación se diera en barrios acomodados de la burguesía o en la misma feria de Sevilla.

Aquí dejamos varios enlaces a la cobertura informativa que se ha estado dando a estas movilizaciones:

Encierro de vecinos en Sevilla contra los cortes de luz:

https://www.canalsur.es/multimedia.html?id=1847602

Enlace a facebook de Barrios Hartos con vídeo de Andalucía Directo del martes 16 de agosto

https://fb.watch/eYK0Vs_CQn/

Por otro lado, para este próximo jueves y para seguir exigiendo soluciones, se ha planteado una concentración a las puertas del Ayuntamiento de Sevilla. El objetivo es reivindicar la implicación también de las administraciones a la hora de velar por el bienestar de los vecinos de la ciudad. Implicación que hasta el momento está siendo totalmente insuficiente y que también está teniendo su reflejo en el deficiente alumbrado público de algunas de las calles.

La movilización está convocada este jueves a las 11 de la mañana en la puerta del ayuntamiento por la plataforma interdistritos Barrios Hartos. No séra la última pues para el 10 de septiembre está prevista una gran movilización de todos los barrios afectados para que los vecinos se puedan encontrar y exigir soluciones.