¿Por qué asistir al encuentro de Colectivos en el Local de la Ribera?

Desde el Colectivo de la Ribera queremos hacernos eco de la convocatoria que diferentes colectivos que participan en el Local de la Ribera y los compañeros de Radio Ribera han preparado para este próximo sábado 1 de octubre.

En este acto se plantea realizar una presentación de las actividades que se desarrollarán en el Local de la Ribera, además de inaugurar el estudio de Radio-Ribera, con la colaboración de Radio Almaina.

Se hará una paella colectiva y después en la sobremesa tendremos el espacio de presentación y diálogo con los colectivos que utilizan y participan en el local.

Desde el Colectivo de la Ribera que trabajamos y desarrollamos una parte importante de nuestra actividad alrededor de este espacio queremos destacar algunas cuestiones que merecen la pena, a más de una década de apertura del mismo, ser destacadas:

En primer lugar queremos señalar que en todo este tiempo, el Local de la Ribera ha sido capaz de salir adelante sin necesidad de recurrir a ningún tipo de subvención ni ninguna ayuda pública para mantenerse abierto. Hemos podido mantener una total independencia respecto al Estado y las diferentes administraciones en un proyecto totalmente autogestionado y de carácter popular que no ha parado en ningún momento más allá del periodo del confinamiento.

Relacionado con esta primera idea, en el Local de la Ribera se ha podido desarrollar una lógica que ha ido a contracorriente, durante todo este tiempo, de la que es dominante: es un espacio privado que hemos socializado para ponerlo a disposición de colectivos, organizaciones políticas y sociales y movimientos sociales de distintas orientaciones y con fines diversos.

En estas actividades y a lo largo de estos años, centenares de vecinos y vecinas del barrio del Zaidín y del resto de la ciudad de Granada, cientos de familias que iban a ser desahuciadas, decenas de colectivos de trabajadores en conflicto, en defensa de sus intereses han podido encontrar un espacio en el que desarrollar su actividad, fortalecer sus luchas y sus demandas: asambleas de Stop Desahucios Granada 15M, trabajadores del Parque de las Ciencias, de Ebone, de la antigua Rober, de Telefónica, de Coca-Cola, de la Hostelería granadina, de las camareras de piso, trabajadoras del hogar, de Telefónica, de la sanidad, de la educación, de los grupos de apoyo vecinal, de CNT, de Ustea, del Sat, de la Asamblea Interprofesional, de formaciones políticas como el PCPA, la UJCE, Izar y muchos más han encontrado un espacio en el que poder desarrollar su acción con carácter permanente o de manera puntual.

La apuesta, en ese sentido, en todos estos años ha sido clara: una política que promoviera y fortaleciera las luchas obreras por sus intereses en todos aquellos espacios y lugares donde esta se estuviera dando. Ha sido un tomar partido a favor de los intereses de la clase obrera en su lucha por su emancipación y contra la explotación capitalista y las relaciones de producción que le sirven de base: en la Ribera, las organizaciones de la clase obrera que luchan contra la explotación capitalista siempre han tenido un espacio abierto.

Pero no se ha limitado sólo a la lucha: radio, teatro, cine, literatura, ajedrez, boxeo, taller de manualidades etc han encontrado acomodo en el Local de la Ribera porque hemos querido también construir un espacio en el que al tiempo que se reivindicaba el pan también se reivindicaran las rosas: porque no nos conformamos sólo con luchar por reducir la explotación capitalista sino que queremos ganar un mundo entero en el que la vida se pueda desarrollar en condiciones dignas con acceso a la cultura y al ocio también como reivindicaron las trabajadoras de la huelga textil de Lawrence que se desarrolló entre enero y marzo de 1912.

Por todas estas razones, hay motivos de sobra para poder pasar este próximo sábado por el Local de la Ribera. El Colectivo de la Ribera estará allí

Estás invitado/a, tanto si participas en el local como si no, para conocer lo que fluye por el espacio, los colectivos que allí se reúnen y actúan y las luchas y actividades que se realizan.

Así que recuerda

1 de octubre, a partir de las 13:30h, os esperamos en el Local de la Ribera, en calle Santa Rosalía 18 en el barrio del Zaidin.🐟

🚌Bus: líneas U3, 4 y 8
🚃 Metro: parada Estadio Los Cármenes.

El fascismo es enemigo de la clase obrera

Este pasado jueves 15 de septiembre Macaren Olona, exdirigente de la formación política Vox, estaba invitada a realizar una intervención en las instalaciones de la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada.

Diversos colectivos y organizaciones decidieron adherirse a la convocatoria que se realizó para mostrar el rechazo frente a los discursos de corte fascita que Olona y la formación política a la que pertenecía han estado difundiendo en todo este tiempo.

Mensajes como culpabilizar a los menores no acompañados a cargo del estado de las pensiones de miseria que tienen nuestros mayores.

Mensajes en los que cuando una familia no puede pagar el alquiler o su hipoteca y son desahuciados, callan respecto a las prácticas mafiosas que la banca y los fondos buitres han realizado todos estos años. Fondos y bancos a los que cubren, defienden y amparan porque ellos, entre otros, representan sus intereses.

Más aún, cuando a esas mismas familias no les queda otra opción que recurrir a la ocupación de una vivienda, su única respuesta y solución es plantear que no puedan acceder de ninguna de las maneras a los suministros básicos de luz y de agua, tratándolos peor que si de animales se tratara, planteando que no se puedan empadronar con todo lo que eso supone de privación de otros derechos y que se los expulse sin preocuparse de si tienen una alternativa habitacional.

Mensajes como en los que dicen defender a los pequeños productores agricolas y el mundo rural al tiempo que callan respecto a las políticas de las grandes superficies y distribuidores para fijar los precios con los que arruinan y se llevan por delante a miles de pequeños productores.

Mensajes en los que al tiempo que denuncian la subida de la inflación y lo que supone esto para miles de familias, callan, por ejemplo, respecto a la política de fijación de precios de la energía en un sistema que está hecho para beneficiar a los especuladores y capitalistas, sin decir ni media palabra sobre el hecho de que estas empresas fueran privatizadas. Nada dice esta señora ni el que fue su partido sobre la necesidad de nacionalizar las empresas eléctricas y recuperar el control estatal de los sectores productivos estratégicos.

Mensajes en los que al tiempo que hablan de paguitas, nada dicen de las millones de horas extras que todos los días los empresarios se apropian sin pagar, explotando a sus trabajadores, con contratos fraudulentos en los que lo único que protegen es el poder del empresario para explotar y extorsionar a los trabajadores.

Y podríamos seguir añadiendo más motivos como sus políticas homófobas y antifeministas, con su xenofobia y racismo. Es por ello que por estos y muchos otros motivos más, había razones más que sobradas para protestar y denunciar los mensajes de odio y antiobreros que ha estado difundiendo todo este tiempo.

Pero llegados a este punto, y tras los sucesos que se desarrollaron en la Facultad de Derecho, la Universidad de Granada (UGR) ha publicado un comunicado infame al que se le ha respondido con contundencia y claridad meridiana ante la interesada confusión que la Universidad quiere promover. A continuación reproducimos el comunicado de la UGR:

La Universidad de Granada condena rotundamente los hechos que tuvieron lugar en el día de ayer: tanto los de quienes boicotearon el ejercicio de la libertad de expresión, como los de quienes, con su comportamiento provocador hacia los manifestantes, obligaron a intervenir a la policía y dieron lugar a escenas violentas que nunca deberían tener lugar en una Universidad.

La Universidad de Granada ha luchado durante muchos años por el poder de la palabra y la libertad de expresión y así seguirá haciéndolo.

Frente a este desproposito, queremos reproducir una de las respuestas que se le ha trasladado. En este caso viene de Rubén Quirante, militante de la organización política Izar y sindicalista de Ustea, porque sintetiza muy bien lo que son los elementos centrales de los sucesos ocurridos este jueves, del actuar de la Universidad de Granada con su rectora Pilar Aranda a la cabeza, y del panorama actual:

La UGR, con su rectora a la cabeza, está perdiendo totalmente el norte. No les queda ya ni las más mínima brújula de decencia para poder analizar lo que ayer sucedió en Granada.

Lo de ayer no fue una boicot a la libertad de expresión, señora Pilar Aranda. Lo de ayer fue una concentración autorizada, convocada por la Unión sindical Estudiantil (USE) y apoyada por numerosos colectivos, para manifestarse en contra de lo que representa Macarena Olona (dirigente principal de extrema derecha en Andalucía hasta hace dos días). Parece que a la rectora de la UGR se le olvida ese pequeño detalle así como que ella es la máxima responsable de la presencia de Macarena Olona ayer.

En cambio el boicot a la libertad de expresión es lo que usted hace a diario impidiendo que los y las estudiantes y las organizaciones políticas, sociales y sindicales de izquierdas de Granada puedan hacer uso de las instalaciones de la UGR para celebrar asambleas o conferencias. Un auténtico despropósito que rompe, eso sí, con una larga tradición universitaria.

Si para usted es normal ceder espacios públicos a dirigentes políticos cuyo discurso asume el machismo, el racismo, la homofobia y la propia dictadura franquista, es su problema. Por nuestra parte asumimos algo muy distinto: esas ideas no son legítimas y hay que denunciarlas y combatirlas. Para eso hubo ayer una concentración y eso forma parte también de la tradición universitaria que usted se cree con el derecho de apropiarse.

En cuanto a equiparar a los manifestantes antifascistas con los manifestantes de extrema derecha es simplemente repugnante. Parece olvidar que los y las militantes antifascitas fueron los que acabaron con 40 años de dictadura franquista, de represión y asesinatos. No nos vuelva a equiparar nunca con una ideología cuya esencia es la opresión y la explotación salvaje mediante la destrucción violenta de las organizaciones tradicionales del movimiento obrero. No vuelva a correr un tupido velo sobre nuestra historia más reciente ni contribuya en nublarla aún más.

Se hace más necesario que nunca, organizar una respuesta unitaria denunciando la huida hacia delante inadmisible de la UGR para exigir la apertura inmediata y gratuita de sus instalaciones para los y las estudiantes que deseen organizarse así como para frenar la normalización de la extrema derecha.

Llegados a este punto, el mensaje con el que queremos terminar es con el que hemos encabezado el artículo: el fascismo, más allá de los cantos de sirena de toda esta gente, es enemigo de la clase obrera. Son los señoritos de siempre que se esconden tras la bandera y el patriotismo. Patriotismo que utilizan como último refugio de los cobardes que son.

Trabajadoras del hogar: una explotación insoportable

En España hay registradas en la Seguridad Social 373 000 personas dentro del sector del trabajo del hogar (aunque diferentes estadísticas hablan de alrededor de medio millón). La mayoría son trabajadoras (alrededor del 95%) con una edad alta (130 000 de las 373 000 superan los 55 años y sólo 17 000 son menores de 30 años). A esto se añade que alrededor de un 44% de estas trabajadoras son de origen extranjero. Si llevamos estas cifras a Granada, hablamos de más de 5000 empleadas del hogar (5094 a 31 de agosto con 4808 trabajadoras frente a 186 trabajadores) las que están afiliadas a la seguridad social (por lo que el volumen de trabajadoras será mucho mayor sin duda). Muchas de ellas, son nuestras vecinas que viven en nuestros mismos barrios y cogen el bus para ir a sus trabajos en el mismo momento que lo hacemos nosotros. Muchas viven el el barrio del Zaidín y todos los días se levantan muy temprano para ir a trabajar. Es fácil reconocerlas mientras uno espera el bus para ir al trabajo o camina por la calle.

Nosotros tenemos más en común con ellas que con cualquiera de los que se sienta en un consejo de administración de una gran empresa o en un palco de un gran equipo de fútbol, de esos que llevan las manos llenas de pulseras de España: pertenecemos a la misma clase, somos clase trabajadoras. Son de las nuestras.

Con todos estos datos se configura un sector en el que la precariedad, la falta de derechos y la excepcionalidad en relación a otros colectivos de trabajadores han sido la norma: relaciones laborales a tiempo parcial e intermitentes, con posibilidad de finalización de manera repentina al fallecer la persona que las empleaba, o por despidos bajo la forma del desestimiento (permitía el despido sin justificación alguna teniendo que cumplirse sólo tres condiciones: comunicar con preaviso, poner de forma simultánea la indemnización en manos de la trabajadora y efectuar el cómputo legal correspondiente).

Por estas razones, gracias entre otros motivos, a la lucha de este colectivo que viene reivindicando desde hace tiempo (en Granada sin ir más lejos la Asociación de Trabajadoras del Hogar, Nosotras, es un ejemplo perfecto) se han empezado a generar algunos cambios, cambios que se han sustanciado algunos de ellos en las medidas aprobadas por el Consejo de Ministros este martes día 6 de septiembre a través de un real decreto.

Cambios que persiguen homologarnos con lo que la normativa antidiscriminatoria de la Unión Europera y el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) nos exigen. Hay que recordar que en junio el Congreso ratificó el convenio 189 de la OIT que entre otras medidas señala la necesidad de que las trabajadoras de este colectivo tengan condiciones similares a las del resto de colectivos de trabajadores así como una remuneración mínima del salario mínimo interprofesional (SMI).

Por otro lado El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), a principios de año, le dio un tirón de orejas a España. Este tribunal declaró que era contrario al derecho comunitario que la legislación laboral española excluyera a las empleadas de hogar de la cobertura que ofrece el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), ante empresas insolventes que no asumen el pago de las deudas de sus trabajadores

Y luego simplemente explicar que de ahí se han sucedido una serie de cambios: a nivel de prestaciones, de despidos y de cobertura por parte de FOGASA

A partir de estos hechos se han sucedido un serie de cambios a nivel de prestaciones, de despidos y de cobertura por parte del FOGASA que redundarán positivamente en la situación de este colectivo equiparándolo al del resto de colectivos de trabajadores: por primera vez en la historia de nuestro país, tendrán la posibilidad de acceder a los subsidios de desempleo, equiparando a las trabajadoras de este sector con los de otros sectores. Tampoco será ya posible el despido sin causa, eliminando la figura que antes hemos mencionado del desestimiento que colocaba a este colectivo de trabajadoras en una indefensión casi absoltua. También se intenta avanzar en la protección de la seguridad y la salud. Por otro lado, en todos aquellos casos en los que el contrato no esté realizado por escrito, se va a presumir el carácter indefinido de la relación laboral al tiempo que también se plantean coberturas en el marco de las garantías salariales en los casos de insolvencia o concurso de los empleadores a través del Fondo de Garantía Salarial (FOGASA)

Para ello a partir del 1 de octubre se tendrá que cotizar por desempleo y al Fogasa. El gobierno ha dispuesto todo un sistema de bonificaciones a las cotizaciones para los empleadores con bonificaciones que giran alrededor del 80% en las aportaciones empresariales en uno de los hechos que puede resultar más polémico: si todos estos cambios han tardado tanto tiempo, y han pasado por gobiernos de colores tan diferentes, ha sido entre otras cosas porque el sector de trabajadoras afectados en muchos casos no da votos al no tener la posibilidad de votar por ser de origen extranjero y no se quería enemistar con el sector de los empleadores que sí votan y que no estaban dispuestos a tener que adquirir mayores responsabilidades con las trabajadoras que tenían haciendo las tareas. Todo este sistema de bonificaciones responde, entre otras cosas, a esa necesidad de no molestar a los empleadores que han estado muy cómodos en la economía sumergida durante todos estos años.

Por fuerza hay que reconocer esto porque además responde a una cierta infravaloración del trabajo que vienen realizando desde este colectivo, trabajo que tiene una relevancia enorme como puede verse en el día a día y como se puso de manifiesto en el periodo de la pandemia.

Sobre la «libertad» para prostituirse

Cuando escribimos y reflexionamos acerca de la prostitución, con frecuencia el debate gira en torno al consentimiento, a si las mujeres prostituidas deciden o no libremente hacerlo, y a qué papel debemos adoptar socialmente frente a esa «decisión individual, libre y voluntaria». En este artículo pretendo argumentar, aunque sea de forma muy ágil, sobre los límites que desde la filosofía moral y política construimos frente al sexo. Es crucial entender que la necesidad de articular estos límites, desde una ética o moral laicas y desde el Derecho, se entiende por la consideración de que el sexo no es una actividad humana como otra cualquiera. Esta idea se ve reflejada, por ejemplo, en nuestro Código Penal, que tipifica como delito la pederastia. La tipificación de este delito es consecuencia de que socialmente hayamos asumido esa idea y de que, por tanto, consideremos que antes de una determinada edad, los seres humanos no pueden consentir en el mantenimiento de relaciones sexuales.

De otro lado, es importante asumir que los límites que construimos frente al sexo, en una sociedad capitalista como la nuestra, los articulamos también frente a la industria del sexo, frente al capital, frente al mercado. Es difícil sostener, como una parte de la izquierda pretende, que ante una industria capitalista como lo es la del sexo, el límite último sea el libre consentimiento de las mujeres. Pensemos entonces en qué salarios de miseria se aceptarían por libre consentimiento si derogásemos la existencia de un Salario Mínimo Interprofesional. Pensemos entonces en cómo desnudamos a la clase obrera ante el mercado cuando defendemos que frente a la industria del sexo, que no deja de ser parte del gran capital, el único límite debe ser el libre consentimiento.

Respecto al gran argumento de la «libertad de elección», debemos tomar en cuenta que no siempre el consentimiento legitima una práctica, ni mucho menos la convierte en trabajo. Tampoco el consentimiento de las partes implicadas es una razón suficiente para legitimar instituciones en una sociedad democrática. Casi puede interpretarse al contrario: la democracia pone límites a los contratos «voluntarios» que en sociedades caracterizadas por la desigualdad firmarían, sin duda, los más desfavorecidos. Situando el eje central del debate en el consentimiento, se dejan fuera, con un papel residual o inexistente, a los agentes prostituidores, es decir, a los puteros y a los proxenetas también al Estado –, como si la prostitución existiera porque hay mujeres dispuestas a prostituirse y no como práctica por la que los varones se garantizan el acceso grupal y reglado al cuerpo de las mujeres.

El acceso es en grupo porque todos los varones pueden acceder al cuerpo alquilado, que es un bien público. Hay que tener dinero, pero eso no invalida el carácter accesible. Asimismo, el acceso es reglado porque no tiene nada de natural y espontáneo, responde a una serie de normas conocidas y respetadas: las prostituidas están en determinados sitios, hay que preguntar cuánto es y qué se ofrece a cambio. Desde el abolicionismo sabemos que la prostitución no afecta solamente a las mujeres en prostitución, sino que afecta a todas las mujeres de la sociedad. Así lo formulaba la gran comunista Alexandra Kollontai. Y es que la prostitución afecta al imaginario de lo que es una mujer y lo que se puede esperar de ella, también de lo que se puede hacer con ella. Refuerza la concepción de las mujeres como cuerpos y trozos de cuerpos de los que es normal disponer y que ni siquiera suscitan el interés de preguntarse cómo ni por qué están ahí. De hecho, la mayor parte de las mujeres prostituidas no hablan la lengua del “cliente”. El mensaje de la industria del sexo insiste en que trabajar en ella es liberador y empoderador, pero no es lógico pensar que estar desnuda frente a hombres vestidos e investidos del derecho a acceder a tu cuerpo sea una fuente de poder y autoestima. El hecho de que los varones busquen y encuentren placer sexual en personas que no les desean es una importante materia de reflexión.

Por tanto, frente a las visiones amables de la prostitución, os dejo uno de tantos comentarios de “clientes”, copiado literalmente de un chat de puteros, para que se valore lo que ofrece el mercado prostitucional:

todo bastante limpio. No muy habladora, en realidad, daba la impresión de que no quería estar allí. Hicimos el misionero y se limitó a quedarse tumbada mirando el techo con una cara que daba bastante bajón. Al final, llené el chubasquero y me marché

Movilizaciones de barrios obreros contra el deterioro de las condiciones de vida

En defensa de los servicios públicos, contra los cortes de luz y el aumento de la carestía de la vida

Movilizaciones en Granada

En Granada el próximo jueves 8 de septiembre tendrán lugar diferentes movilizaciones de diferentes barrios obreros: en el barrio del Zaidín, con salida a las 18,30h, desde la plaza Federico Mayo, se realizará el tradicional pasacalles que se viene realizando cada año coincidiendo con las fiestas de nuestro barrio.

La temática escogida este año por los vecinos y colectivos participantes tiene que ver con la reivindicación de unos servicios públicos de calidad como una necesidad básica para las clases trabajadoras: es esta la única forma de tener garantizada el acceso a la salud, a la educación etc. Pero no queda la cosa ahí: la pandemia nos ha mostrado la importancia de otros sectores como por ejemplo el colectivo de trabajadoras de la limpieza que ha batalladao en condiciones durísimas en sus puestos de trabajo para garantizar unas condiciones seguras.

El grupo de apoyo vecinal que surgió en el Zaidín, durante el confinamiento, mostró entre otras cosas la necesidad de unos servicios sociales que fueran ágiles y dinámicos para lo que necesitaban de una correcta financiación y dotación de personal.

Y en el momento más reciente, mientras medio país ardía, hemos visto la enorme relevancia de los servicios de extinción de incendios y de colectivos como el de los bomberos del Infoca que llevan largo tiempo batallando por unas condiciones laborales dignas que les permitan trabajar y atender sus tareas y obligaciones de la mejor manera posible.

Un poco más tarde, de manera que pueden hacerse compatibles, vecinos de los barrios de la zona norte de la ciudad de Granada se va a concentrar en la plaza del Carmen a las 20:00 horas. El objetivo es exigir que no haya más familias sin luz por no poder pagar los suministros al tiempo que se va a exigir también el fin de los cortes de luz que se producen de manera habitual en estas barriadas ante la inacción de las empresas suministradoras como Endesa que llevan eludiendo su responsabilidad a la hora de realizar inversiones durante años.

En ambas movilizaciones participantes de Stop Desahucios Granada 15M y del Colectivo de la Ribera van a estar dando apoyo y mostrando solidaridad para seguir con los pies en el barrio.

Movilizaciones en Sevilla

En Sevilla también hay previstas movilizaciones para el próximo sábado 10 de septiembre. Tras un verano que se ha mostrado como muy movido con acciones desarrolladas en diferentes barrios, con encierros de vecinos en centros cívicos y protestas ante Endesa, ahora se pasa a una nueva fase.

Entre las reivindicaciones está la denuncia de los cortes de luz por falta de inversiones, la denuncia de la subida en las facturas, contra la carestía de la vida y contra las privatizaciones de los servicios públicos.

La hora prevista de salida será a las 11:30 con diferentes columnas que saldrán desde los barrios obreros para iniciar en San Bernardo y finalizar en San Telmo.

Proletarios del mundo, uníos.

Y frente a este panorama, queremos volver a insistir en una idea: frente a un deterioro generalizado de las condiciones de vida de las clases trabajadoras, deterioro que se observa ante las dificultades para pagar el alquiler o la hipoteca, para llenar la nevera, para pagar la luz y el agua, esto es, para hacer frente a lo mínimo necesario para la existencia, no nos queda otra que pasar a la movilización y aumentar los niveles de organización de la clase trabajadora: frente a un ataque general, la respuesta tiene que ser general. Frente a un ataque que se produce para que puedan seguir operando las relaciones capitalistas, no nos queda otra que impugnar esas relaciones capitalistas y por lo tanto denunciar al capitalismo mismo.

Y para ello hay que recuperar de nuevo el lema que fue guía del movimiento obrero durante décadas: proletarios del mundo, uníos.

Nos va la vida en ello y tenemos un mundo por ganar si somos capaces de lograrlo.

Qué pasaría si…

Encuentro con Isaac Rosa

Martes 29 de Enero a las 18:30

En el Local de la Ribera, C/Santa Rosalía nº18. Zaidín

El 29 de enero tendremos un encuentro con Isaac Rosa. El autor es columnista habitual de Eldiario.es, colabora con la Cadena Ser y la revista La Marea, entre otras publicaciones. Fue columnista del diario Público y de la revista satírica El Jueves.

Se dio a conocer con una novela de humor y de título iconoclasta y revelador: ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil! (2007). Su novela El vano ayer ganó en 2005 el Premio Rómulo Gallegos en competencia con otros autores españoles como Almudena Grandes, Andrés Trapiello, o Juan Bonilla. El reconocimiento de la crítica fue generalizado. La novela elige un género poco frecuentado y relacionado con la posmodernidad, el de «novela en marcha». Este premio le dio además a la novela una dimensión internacional en el ámbito iberoamericano.

Aquí vivió , una novela gráfica actual imprescindible acerca de la lucha por el derecho a la vivienda

El encuentro versará en torno a su novela gráfica Aquí vivió publicada recientemente, una novela gráfica actual imprescindible acerca de la lucha por el derecho a la vivienda.

Alicia, la protagonista, sufre la ruptura familiar y un cambio de casa en plena adolescencia. A partir de ahí se desarrolla una trama que la llevará a descubrir que hay personas que son desahuciadas de sus viviendas y que se unen para luchar las unas por las otras en plataformas de afectados por la hipoteca y movimientos contra los desahucios.

Aquí vivió es un retrato de la España reciente en el que se describe la crisis, la burbuja inmobiliaria, los desahucios de las familias y la respuesta de estas en movimientos autogestionados. La obra está perfectamente documentada y de ahí su realismo y la emoción que provoca, tanto los hechos que se narran como la reacción a ellos en el surgimiento de movimientos colectivos están perfectamente descritos.

Además, el hilo argumental de la novela es una historia bien narrada y dibujada que engancha y tiene un final sorprendente. Es una novela de aprendizaje en tanto que la protagonista femenina de repente descubrirá tragedias cotidianas que suceden en su entorno cercano y que desconocía que le harán despertar su curiosidad y espíritu crítico y la llevarán a creer en la necesidad de afrontarlas en colectividad.

Son muchos los valores que fomenta este libro: el respeto y aprecio por los mayores y lo que ellos tienen que aportar, la necesidad del conocimiento de lo que sucede en nuestro entorno y de implicarse en los movimientos que surgen en nuestra sociedad para apoyar a los que sufren y defender causas justas.

En definitiva, es una novela muy necesaria para los jóvenes y muy recomendable también para adultos. Su lectura habría de ser obligatoria para todo aquel que desee conocer uno de los episodios más importantes en la historia reciente de nuestro país: la lucha por el derecho a la vivienda.

Próxima Merienda del Zaidín: Cuba la Isla desconocida

Os anunciamos que el próximo último sábado del mes, el 26 de Enero, tendrá lugar la primera Merienda del Zaidín de este nuevo año.

En esta ocasión contaremos con la participación de dos compañeros que han viviendo un año en Cuba y nos hablarán desde su experiencia.

Os esperamos el sábado 26 de Enero en las Meriendas del Zaidín. «Cuba la Isla desconocida: un año de experiencia en Cuba».

¿Cómo se vive en Cuba?, ¿está aislada política, económica, cultural e ideológicamente del mundo que nos rodea?, ¿cómo se organizan para garantizar eficazmente los derechos más fundamentales a sus ciudadanos (vivienda, alimentación, sanidad, educación…)?, ¿cómo es la forma de participación ciudadana?, ¿qué ocurre cuando la propiedad no es privada sino colectiva? ¿cómo se promueve la cultura del ser, frente a la cultura del tener? ¿cómo es Cuba después de Fidel?
Estas y otras cuestiones promovieron que David y Mª José quisieran conocer Cuba.

Ellos nos contarán cómo son el sistema político y la sociedad cubana, basándose en sus propias experiencias tras vivir un año en la isla, más allá de los prejuicios promovidos por la propaganda que realizan los medios de comunicación en España.

Te esperamos

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A continuación para hacer más amena la espera os pasamos el vídeo de la úlitma Merienda del Zaidín del pasado año que trató el tema de la Vía Láctea y contó con la participación de Emilio Alfaro.